
Mañana comienza uno de los campeonatos más apasionantes de la Europa futbolística. Cierto que ha perdido cierto nivel tras la marcha de grandes jugadores a otras ligas, mayoritariamente a la española, pero aún así me encanta la Premier y el fútbol inglés. Es la forma original de entender el fútbol, lo demás son copias baratas. Y eso que mucho se empeñan en perder esa originalidad dando entradas a ciertos personajes que intentan cambiar el rumbo de este deporte. El último el jeque árabe propietario del Manchester City. Tras una pésima temporada pasada donde los de Manchester no se clasificaron ni para la Europa League, este año parecen que han echo un equipo más equilibrado para poder luchar por un título. Se han incorporado Adebayor, Tévez, Touré, Gareth Barry o Roque Santa Cruz. Verdaderamente, los citizens tienen mejor equipo que el año pasado, ¿pero son realmente candidatos a luchar la Premier?
Yo creo que sí. Y me explico. Por jugadores sería claro favorito. Si Hughes consigue hacer un buen grupo y hacer que funcionen como equipo pueden dar mucho que hablar. Otro aspecto a tener en cuenta es el bajón de nivel de las demás plantillas de los equipos punteros. Solo el Chelsea ha mantenido el mismo bloque del año pasado más algunas incorporaciones de calidad como el ruso Zhirkov. Los demás, han bajado un escalón. El United sigue teniendo una gran plantilla pero ha perdido potencial ofensivo con la marcha de Ronaldo al Madrid y del 'Apache' Tévez al eterno rival. Y en cuanto a Liverpool y Arsenal, para mi no cuentan para el título y se deberían de centrar en una plaza para la próxima Champions, que no será nada fácil. Los reds, tras la baja de Alonso, y los más que discutidos fichajes por la difícil situación económica del club, les hace bajar un par de escalones. Situación parecida es la del Arsenal, Wenger sigue apostando por los jóvenes y el único verdadero crack es Cesc acompañado del cristalino Van Persie. Demasiado poco para estar 38 jornadas luchando de tú a tú con el Chelsea y el United. Con este panorama, el título parece estar entre blues y red devils, sin descartar al City hasta ver como se acoplan los jugadores y ver que puede hacer Hughes con esta plantilla. Sin opciones, y luchando por la última plaza de Champions, Liverpool y Arsenal. El fútbol moderno lo manda los grandes jugadores y para tenerlos hace falta dinero. El dinero ahora mismo no está ni por Anfield ni por el Emirates.












Cuando una final se decide en la tanda de penaltis siempre hay un héroe y un villano. Van der Sar ejerció de bueno parando la decisiva pena máxima al francés Anelka. El que se llevó la peor parte fue Terry, el inglés lanzó el quinto y último penalti que hubiera dado el título al Chelsea. La mala fortuna hizo que resbalara y enviara el balón al poste. Justo antes de lanzar el penalti, comenté a las personas que estaban conmigo viendo el partido, que Terry era la persona ideal para darle a los blues la primera copa de Europa. Un hombre inglés, que siempre ha vestido la camiseta del Chelsea, el capitán...era lo más justo. Pero el fútbol no es justo y ayer fue tremendamente cruel.
En la fase decisiva, los penaltis se iban sucediendo hasta que llegó el momento de Ronaldo. El portugués, que falló en Barcelona, volvió a fallar ayer. El luso se vino abajo, veía que se le escapaba la final hasta que llegó el momento crucial de la noche. Terry era el encargado de lanzar el quinto lanzamiento y la mala fortuna se topó con él. Su lanzamiento se marcho al palo y dio vida al United. Estos no fallaron más y el error de Anelka propició que los red devils se alzaran con la tercera copa de Europa de su historia.



