
Partido correspondiente a la 28ª jornada de Liga, partido Betis-Athletic, los sevillistas pierden 1-2, y en el minuto 68 C.P.R. lanza una botella contra el portero Armando con tal mala fortuna que le golpea en el ojo. El jugador sangrando y partido suspendido. Lo peor de todo esto es que el impresentable saldrá casi impune de la acción y al Betis -repito no es la primera vez que pasa en el Ruiz de Lopera- la sanción que le impondrán será rídicula. La única cosa positiva, el resto de la afición del Betis, señalando al infractor condenando la acción.
El agresor ha ingresado en la cárcel más que nada porque no ha querido pagar los 3.000 euros de fianza. Que quiere decir esto, que no le importa pasar una temporada en la cárcel, sino que le duele más la cantidad económica que tiene que abonar.
Por parte del Betis, seguramente le clausuraran el campo 2 o 3 partidos, además de que le darán la oportunidad de seguir jugando los 22 minutos que faltavan del partido de ayer, con lo que aún tiene la oportunidad de empatar y quien sabe si de ganar el partido. A más, los partidos con su campo clausurado los jugará en la Cartuja de Sevilla, a escasos quilómetros del Ruiz de Lopera con lo que no le afectará en casi nada.
Dicho esto, yo propondría la siguiente sanción:
Al agresor: Sanción dura económicamente -al parecer es lo único que le preocupa- y sanción de por vida de no permitirle entrar en ningún recinto deportivo.
Al Betis: Porque no es la primera vez que pasa, partido por perdido al Betis y los partidos que su campo esté clausurado, jugarlos no solo fuera de Sevilla sino también de Andalucía.
Hay que ser más duros con estas acciones, porque sino se corre el riesgo de que se vuelvan a producir en un futuro, no solo en el campo del Betis, sino en cualquier otro campo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario