
No pasó la competitiva Italia, ni la Egipto que nos dejó tan buenas sensaciones, el rival de España será Estados Unidos. ¡Toma ya! Todo va sobre el guión, menos la eliminación azzurra. Una más que probable final España-Brasil y los anfitriones en semfinales jugando contra la 'Canarinha'. Para que pedir más. Bueno si, que Egipto se hubiera metido en semis contra España, lo que hubiera sido un muy buen partido. Pero si no se han clasificado es por deméritos suyos, que ayer salieron goleados contra los americanos. ¿Dónde se dejaron el juego de toque y velocidad de los anteriores partidos? A lo mejor se los robó alguna mujercita ligerita de ropa que dicen que contrataron los egipcios después de ganar a Italia. Casualidad o no, hoy Egipto se vuelve para casa. Y creo, sinceramente, que estaban para ganar el campeonato.
Italia tiene lo que se merece. Ni más ni menos. ¿Qué méritos hicieron los transalpinos en los tres partidos para merecer jugar el miércoles? Ninguno. Desde Italia recurrieron a Lippi para recordar viejos tiempos de gloria y dejar a un lado la desastrosa Italia de Donadoni. Pero pareció más un punto y seguido que otra cosa. Marcello confió en la vieja escuadra: los Buffon, Cannavaro, Zambrotta, Camoranesi, Pirlo... Italia necesita algo nuevo, diferente, jovenes que den una bocanada bestial de aire fresco. Confiar en los veteranos es comida para hoy y hambre para mañana. Hay que pensar en el mañana Y que mejor ocasión que esta Copa Confederaciones. A un año del Mundial, esta era una ocasión de oro para que Lippi fuera probando cosas diferentes en vistas a la gran cita del 2010. Y encima si lleva a alguna cara nueva lo deja en el banquillo. Efectivamente, me refiero a Giuseppe Rossi. Lippi se encabezona con Iaquinta. Italia podrá ganar el próximo Mundial, pero necesita una revolución en muchos aspectos: jugadores, mentalidad, estilo de juego... Mucha faena y poco tiempo. Obama quiere cambiar el mundo, en el fútbol algo está cambiando, pero o Italia no es el mundo o van por libre.


